Semana Mundial de la Lactancia Materna

En la Semana Mundial de la Lactancia Materna y bajo el slogan “EMPODERÉMONOS ¡HAGAMOS POSIBLE LA LACTANCIA!», queremos dejarles algunos tips y beneficios que se obtiene con esta alimentación en la primer etapa de la vida.

La leche materna es el mejor alimento y el más completo que puede recibir un niño recién nacido, ya que le brinda todos los elementos que necesita para un crecimiento y desarrollo saludables.

El calostro (primera leche de la mamá, de color amarillento) es el mejor alimento que puede recibir un recién nacido, ya que lo defiende de las infecciones más comunes. La leche materna siempre está adaptada a las necesidades y posibilidades de los niños, por eso la digiere mejor que a cualquier otra leche.

A través de la leche materna se le transmite al bebé factores de protección (“anticuerpos”) que lo protegeran contra las enfermedades más comunes, hasta que sea capaz de formar sus propias defensas.

Los bebés amamantados no solo sufren menos enfermedades infecciosas (respiratorias, diarreas, etc.), sino que también tienen menos probabilidades de padecer, cuando sean grandes, enfermedades crónicas como obesidad, diabetes y cáncer.

Algunos beneficios de la lactancia materna son:
• Proporciona los nutrientes necesarios en la proporción y temperatura adecuados.
• Se digiere y asimila con gran facilidad.
• Proporciona anticuerpos de la madre y alarga el periodo de inmunidad natural.
• Reduce la predisposición a enfermedades respiratorias.
• Previene las alergias.
• Disminuye el riesgo de desarrollar obesidad.
• Los cambios de sabor, según la alimentación de la madre, preparan al niño para aceptar mayor variedad de alimentos.
• Favorece el correcto desarrollo de la mandíbula.

Además el acercamiento piel con piel del niño y su madre crea un fuerte vínculo entre ellos, cubriendo necesidades como la proximidad y seguridad que favorecen la autoestima del niño y la relación con la madre.

Darle teta al bebé también le hace bien a la mamá. La lactancia materna la protege del cáncer de mama y ovario, de la depresión posparto, la anemia, de la hipertensión, la osteoporosis y la artritis reumatoidea, y además te ayuda a recuperar tu peso anterior al embarazo.